Prefiero a Schonberg. Su música no cambia en absoluto con el paso del tiempo, sigue manteniéndose firme y hermosa como el día en que se interpretó por primera vez.
Pero las tetas degeneran enseguida. Un par de embarazos, la gravedad, el envejecimiento... Las tetas son efímeras, como una puesta de sol o un beso en la madrugada...